Quien tiene el & #8217; autoridad para decidir sobre los usos y aplicaciones de la tecnología? Es responsable dejar & #8217; educación en manos de las tendencias o la situación de los mercados? Necesitamos un sistema educativo que prepare a las personas, no para convertirse en expertas en tecnología, sino personas con capacidad de decidir sobre cuestiones relacionadas o que impliquen a la tecnología.

La Tecnología, las TIC más concretamente, las Tecnologías de la & #8217; Información y la Comunicación, están ya presentes en prácticamente todas las áreas de nuestra sociedad. La informática, las telecomunicaciones, la & #8217; electrónica están presentes en nuestro día a día, en cualquier parte donde vamos, en cualquiera de las dimensiones de nuestras vidas. Este hecho tiene muchas implicaciones en muchos niveles, y nos debería & #8217; estar llevando a muchos debates, la mayoría de & #8217; ellos con poco o nada que ver con los temas más técnicos que a menudo acaban acaparando todos los focos.

En un momento donde todo está interconectado, donde el & #8217; acceso a cientos, miles, millones de datos se hace en un solo instante desde cualquier lugar del planeta, resulta que las características técnicas de los aparatos que nos permiten interactuar con todo este mundo pasan por ante las implicaciones morales o éticas de las capacidades que nos otorgan estos dispositivos, así como de sus consecuencias. Y esto debería preocuparnos.

Vaya por delante que soy tecnófilo, un tecnólogo y un gran defensor de las tecnologías de la información, creo que son una herramienta, una de las mejores que ha inventado la humanidad, y como tal pueden hacer mucho bien, y ayudarnos resolver multitud de problemáticas, ya avanzar hacia una sociedad más justa y más igualitaria. El problema no radica en el martillo, entendámonos, sino en la mano que el & #8217; utiliza, ya veces ni siquiera eso, sino en quien ha fabricado aquel martillo y con qué intención.

Y aquí es donde quiero ir, más que una época de cambios, lo que estamos viviendo creo, es un cambio de & #8217; época. La sociedad ha cambiado en sus costumbres, modos de comunicarse, de & #8217; aprender, de & #8217; entretenerse y de relacionarse, de forma exponencial en las últimas décadas. Nos acercamos vertiginosamente hacia la singularidad tecnológica, hacia el transhumanismo, hacia la inteligencia artificial autónoma, y mientras tanto parecemos igualmente incapaces de resolver los mismos problemas de siempre: la desigualdad, la & #8217; exclusión, la injusticia, el & #8217; egoísmo ... En el fondo todo s & #8217; acaba resumiendo, como tantas otras veces en la historia de la humanidad, en las luchas de poder. Quién decide? Quien obedece? Quien otorga o quita el poder a quien?

Sobtec (Congreso de Soberanía Tecnológica que ya lleva 4 ediciones desde 2016)

L & #8217; educación una vez más, se convierte en la palanca de cambio, la & #8217; herramienta más poderosa y necesaria, y lo hace en un escenario más enrevesado que nunca. Maestros, educadores, docentes, algunos entusiasmados, de & #8217; otros atemorizados, todos s & #8217; enfrentan a los mismos y los más grandes retos, cada uno desde & #8217; una perspectiva o aproximación diferente, en función de sus capacidades, de sus conocimientos, de sus recursos , formación y experiencia. Lo que hay que entender, para hacerse cargo de la situación es que estamos planteando un modelo educativo para dar respuesta a necesidades que de & #8217; dentro de poco habrán cambiado ya demandas que quizás por el momento ni siquiera existen. Si algo ha cambiado es la increíble velocidad a la que cambia todo.

En algunos casos, en el mundo educativo, lo que se plantea es una adopción total, casi mística, donde la tecnología parece ser la solución definitiva, nuevas metodologías, que seguramente no lo sean tanto, con una capa de & #8220; chapa y pintura & #8221; bien brillante. En otros casos la negación absoluta, casi herética, donde se prohíbe incluso, cualquier dispositivo que tenga una pantalla. Y en medio, ni lo uno ni lo & #8217; otra, todo un rango bien amplio de & #8217; opciones, desde proyectos de centro hasta maestros que van por libre. Departamentos que por un lado recopilan recursos y por otra apuestan por ofrecer formación, o no hacerlo. Sea como sea tengo la sensación de que sobre este tema, en algunos debates, vamos tarde y sin & #8220; los deberes & #8221; hechos, y no sólo como comunidad educativa, sino como sociedad. Con ello no quisiera dar una visión catastrofista de todo ello, al contrario, siempre he sido una persona optimista y en este caso creo que en conjunto vamos a mejor, pero la complejidad está bien presente.

Así como ya hace tiempo que se hace un trabajo orientado a competencias, o que se & #8217; n habla mucho (y no sólo se & #8217; n habla sino que se practica) del & #8217; educación en valores, pienso que el reto, el GRAN reto es hablar y plantear el trabajo hacia la soberanía. Justamente un momento en que se habla mucho de la soberanía, tal vez de tanto repetirla hemos vaciado la palabra de significado, pero seguramente por eso creo que es más importante que nunca reivindicar la soberanía desde el concepto de & #8217; autoridad. Quien tiene el & #8217; autoridad para decidir sobre los usos y aplicaciones de la tecnología? Quién tiene la potestad? Los expertos? Los Académicos? Los estados? Los gobiernos? Los partidos políticos? Y qué programas o planes tienen respecto a este tema? Masas veces resulta triste y decepcionante buscar por información al respecto. Por otro lado en un mundo globalizado como el & #8217; actual tiene sentido decir que un estado o un gobierno es soberano respecto a cualquier tema en que el & #8217; economía y los mercados son quienes marcan el camino a seguir? Quienes establecen las reglas y el terreno de juego? ¿Qué papel juegan las empresas, o los lobbies o los ciudadanos de a pie? Y cuando hablamos de soberanía energética? O alimentaria?

    Tecno FESC (en el marco de la Feria de Economía Solidaria de Cataluña)

    Estaremos de & #8217; acuerdo, o quizá no, que dejó el & #8217; educación en manos de las tendencias o situación de los mercados, de los intereses económicos o de las élites de poder, no sería el más responsable, o el más deseable. Esto ya sería todo un debate bien interesante. Pero más allá de & #8217; eso, incluso desde diferentes posiciones ideológicas nos podemos poner de & #8217; acuerdo que lo que nos pide esta situación, es educar con el & #8217; objetivo de & #8217; alcanzar unos criterios, unas competencias y una mirada crítica que permita a las personas tomar decisiones acertadas ante situaciones imprevisibles en un futuro incierto. Necesitamos un sistema educativo que prepare a las personas, no para convertirse en expertas en tecnología, sino personas con capacidad de decidir sobre cuestiones relacionadas o que impliquen a la tecnología.

    Y todo esto sólo lo podremos hacer si nos planteamos como educar con el & #8217; uso de la tecnología y en el & #8217; uso de la tecnología. EDUCAR con mayúsculas, desde todas las vertientes, desde el & #8217; educación formal y no formal, desde el papel de las familias hasta el papel de la publicidad en los medios. Teniendo en cuenta los procesos de transformación digital que están sufriendo (a veces a regañadientes ya marchas forzadas precisamente) muchas entidades y centros educativos. Por ejemplo hace años que me & #8220; peleo & #8221; con las entidades de ocio educativo para que entiendan su papel en todo este tema, que hacer actividades de & #8217; educación en valores y en el medio natural no debería ser incompatible con trabajar el & #8217; aproximación a la tecnología de forma crítica y responsable fuera del & #8217; escuela. Siempre que me piden que haga una charla para familias en alguna escuela me piden sobre los riesgos de & #8217; internet y sobre cómo combatir & #8217; ls, evidentemente siempre intento darles la vuelta planteándoles otro escenario donde no se trata de riesgos y problemáticas, sino de & #8217; oportunidades y aprendizajes, empezando por los propios adultos y por un trabajo de referentes y de criterios. Hace años que intento que las escuelas de formación para maestros y educadores incorporen esta visión, y por suerte no son pocas las personas y entidades que reclaman posicionamientos políticos y estrategias a largo plazo, que van desde la & #8217; uso de software libre hasta la transparencia o el control de la & #8217; apropiación y acceso a los datos.

    Los retos son grandes, enormes, y seguramente no hay ninguna solución o respuesta mágica que lo resuelva. Pero si me permiten ya modo de & #8217; ejemplo, podemos hacer uso de & #8217; un recurso que utilizamos cuando desarrollamos actividades tecnológicas ya con los más pequeños, y que resulta esencial. El reconocimiento de patrones y la descomposición de los & #8220; problemas & #8221; o retos grandes, en otros más pequeños, hasta desgranar de tal manera que sea más fácil plantear como afrontarlos. Empezamos por aquí si desea ... y otro día hablamos de cómo introducir el pensamiento computacional nos ayuda a trabajar tantas otras competencias transversales.

      Mobile Social Congress (SETEM)

      Para más información relacionada con el tema de la soberanía tecnológica o iniciativas relacionadas puede consultar estas referencias:


      Pep

      Activist Optimist Educator & GameMaker DinamitzadorTIC at @colectic_coop 🎮 MakerPadawan at #ravalfab 👾 Founder of @frikigames_net 🎲 Descubridor de la sopa de ajo 😅

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